(by: yo, colaboraciones especiales: nacho)
Érase una vez un oso hormiguero que gustaba de comer, de hecho comía tanto que luego de comer pasaba largas horas durmiendo haciendo que la comida fuera un poco digerida para seguir comiendo.
Un día mientras comía hormigas, se dio cuenta que un lobo estaba observándolo. Le dio mucho miedo, pero también sabía que era tan grande que con simplemente tirarse encima del lobo lo mataría y quedaría impúdicamente bañado en su sangre. Él no quería hacer eso, asi que simplemente aguardó. El lobo se dio cuenta que era muy grande y se fue.
Media hora después, mientras el oso hormiguero bajaba su desayuno-almuerzo-colación-cena n° 14 del día, le dio un insoportable dolor. Su madre se dio cuenta que le pasaba algo, y le preguntó, pero nuestro amigo ya no podía hablar, el sufrimiento de aquel momento era indescriptible y le impedía actuar a su voluntad.
La familia entera se reunió, estaban muy preocupados... se quedaron con él toda la noche.
Por la mañana, sorpresivamente, comenzó a llorar de una manera desgarradora, le rogaba a su familia que se alejara, pero no podían!!! eran sus padres y hermanos alrededor tratando de saber que le sucedia a tan querido ser.
- Sólo váyanse -decía- corren peligro conmigo
- Pero.. ¿por qué?
- No... aguanto... mas
Y se tiró un vil peo asesino. Fue tan intenso y repugnante que toda la familia murió intoxicada instantáneamente y el pobre oso hormiguero con gases fue infeliz para siempre.
FIN
Moraleja: Si tienes gases, libéralos lejos de tus seres queridos
1 comentario:
teleta wna vo y tu hno tienen la media imaginación.
XD ctm!
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